Todas las historias mienten,-no son aquel momento-; el silencio incluso es un sonido ensordecedor muy bajito; la tristeza se hace notar mas en los días soleados que en los grises, por contraste. ¿Porqué nada es como se supone que debe ser? Yo escribo. Siempre escribí, aunque no todo, por desgracia; aún y cuando se pierda; aún y cuando no sirva para mas que ir marcando el camino de vuelta a lo perdido. Hoy se cae el cielo, diluvia; hace un mes casi que las lluvias se suceden con mínima tregua. Algunas opiniones acusan a la conspiración del control del clima, por haber visto, previo a que comenzaran las precipitaciones, algunos aviones soltando largas estelas blancas que flotaron bajo el límpido azul durante mas de treinta horas. Todo está húmedo, frío y el gris nos envuelve como una mortaja viscosa ineludible. Desearía no ser nada ni nadie, no deber de mi voluntad ningún minuto más de inquietud, estar por fin terminado, como un expediente, y olvidado para todos, y ya nada más retirarme al hueco exacto de mi cuerpo derrotado para tambíen, en un ultimo acto de valor, olvidarme yo de mí mismo. Yacer fuera del mundo. Pacer de a migajas el sinfín. Desaparecer.

















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